martes, 8 de julio de 2008

























El chimpancé

Simio de la familia de los antropomorfos. Es el más inteligente de los monos. Puede alcanzar 1,60 m de estatura. Tiene el pelaje de color negruzco y, normalmente, anda a cuatro patas. Vive en las selvas del África occidental y se nutre de sustancias vegetales y animales. Se mueve sobre los árboles con gran agilidad, pero cuando presiente el peligro se siente más seguro en el suelo, donde, aunque sea capaz de asumir la posición erecta, tiene costumbre de andar a cuatro patas, apoyando la planta de las extremidades posteriores y el dorso de las últimas falanges de las anteriores.
El chimpancé pesa al nacer aproximadamente un kilo y medio, pero su crecimiento es rápido y se completa en seis o siete años, alcanzando, al propio tiempo, la madurez sexual.
Los chimpancés jóvenes son (en mucho mayor grado que los adultos) vivaces, activos, amistosos y dispuestos a aceptar la compañía de otros animales y del hombre.
Es bien conocida la excepcional capacidad de aprendizaje de este mono y su posibilidad de halla soluciones inteligentes, o sea no dictadas por el instinto, para los pequeños problemas de orden alimenticio.
La mímica de los chimpancés tiene a menuda no poca semejanza con los gestos y ademanes humanos.

Observaciones sobre los chimpancés en estado salvaje han permitido establecer diferencias entre la conducta de los que viven en la selva y la de aquellos que pueblan las sabanas. Estos últimos muestran una sociabilidad más acusada y mayor tendencia a andar sobre dos patas y a utilizar como instrumentos bastones y otros objetos. Los chimpancés de la sabana tienen, además, unas costumbres más evolucionadas que sus primos hermanos de la selva.

Solo un poquito, de estos hermosos seres, que me encantan.